Adelanto directo y adelanto de materiales: su efecto en la curva S
El adelanto directo y el de materiales distorsionan la lectura del avance si entran a la curva S sin tratamiento. Cuál de los tres montos es realmente el AC, un ejemplo numérico del error, y cómo explicar el desfase entre AC y EV en el informe mensual.
Pocos elementos distorsionan tanto la lectura del avance de una obra como los adelantos. Un contratista que recibe un adelanto directo del 10 % del monto contractual tiene, el primer día de obra, un 10 % de «avance financiero» sin haber movido una carretilla. Si ese dinero entra a la curva S sin tratamiento, el gráfico miente desde el origen.
Los dos adelantos y para qué sirve cada uno
Adelanto directo
Es un anticipo de dinero destinado a financiar el arranque de la obra: movilización, instalación de faenas, contratación de personal, capital de trabajo inicial. Se entrega contra garantía y se amortiza descontando un porcentaje de cada valorización hasta agotarlo.
Adelanto para materiales e insumos
Es un anticipo destinado específicamente a la compra de materiales que se incorporarán a la obra. Se otorga contra el calendario de adquisición de materiales del contrato y se amortiza conforme esos materiales se van utilizando y valorizando en las partidas correspondientes.
Dónde exactamente se produce la distorsión
El problema nace de una confusión entre tres montos que en una obra con adelantos no coinciden:
| Monto | Qué es | ¿Es el AC? |
|---|---|---|
| Monto bruto valorizado | Obra ejecutada a precios de contrato | Sí |
| Monto neto pagado | Bruto menos amortizaciones, penalidades y retenciones | No |
| Dinero desembolsado | Adelantos entregados más pagos netos | No |
El AC de la curva S es siempre el monto bruto valorizado acumulado. Es el único de los tres que representa obra ejecutada, que es lo que la curva pretende graficar.
Usar el monto neto pagado deprime artificialmente la curva de ejecución durante toda la fase de amortización y la hace saltar al final. Usar el dinero desembolsado la infla al inicio y muestra una obra que arranca disparada y luego se aplana. Ninguno de los dos gráficos describe la obra.
Un ejemplo numérico
Obra de S/ 306 000, adelanto directo de S/ 30 600 entregado al inicio, amortizable a razón del 10 % de cada valorización bruta.
| Mes | Valorización bruta | Amortización | Pago neto | AC acum. (correcto) | Neto acum. (incorrecto) |
|---|---|---|---|---|---|
| Enero | 17 900 | 1 790 | 16 110 | 17 900 | 16 110 |
| Febrero | 40 100 | 4 010 | 36 090 | 58 000 | 52 200 |
| Marzo | 52 350 | 5 235 | 47 115 | 110 350 | 99 315 |
| Abril | 28 700 | 2 870 | 25 830 | 139 050 | 125 145 |
Al 30 de abril, la diferencia entre ambas lecturas es de S/ 13 905, es decir 4,5 puntos porcentuales del presupuesto. Sobre un CPI, ese desfase mueve el índice de 0,84 a 0,93: la diferencia entre «revisar rendimientos con urgencia» y «desviación menor, vigilar». Sobre la misma obra y los mismos hechos.
El efecto sobre el avance físico
El adelanto para materiales introduce una dificultad adicional. Cuando se valorizan materiales acopiados en obra pero aún no colocados, el monto valorizado incluye un componente que no es obra construida.
Aquí conviene ser estricto con la definición: el avance físico mide obra incorporada, no materiales en almacén. Cien toneladas de acero en el patio de obra no son estructura; son un activo del contratista bajo custodia. El porcentaje de avance físico que alimenta el valor ganado debe reconocer únicamente el acero habilitado y colocado.
Esto produce, durante el periodo de acopio, un CPI deprimido que es correcto: refleja fielmente que se ha pagado más de lo que se ha construido. La lectura adecuada no es «el indicador está mal», sino «hay S/ X en materiales pendientes de incorporar, y ese es un riesgo concreto hasta que se coloquen».
En el informe mensual, acompaña el CPI de una nota que descomponga el desfase: «CPI 0,84. Del diferencial de S/ 22 770 entre AC y EV, S/ 18 400 corresponden a materiales acopiados en obra pendientes de incorporación (acero de refuerzo y cemento, ver acta de verificación de almacén N.º 04) y S/ 4 370 a la amortización pendiente del adelanto directo.» Un desfase explicado es gestión; un desfase sin explicar es un hallazgo.
Control de la amortización
Un cuadro de control de adelantos con cuatro columnas —monto otorgado, amortizado en el periodo, amortizado acumulado y saldo pendiente— debe acompañar cada valorización y cuadrar exactamente con el de la valorización anterior. Los errores de arrastre en esta columna son una de las causas más frecuentes de observación de un expediente de pago.
Dos verificaciones adicionales conviene hacer siempre:
- Vigencia de las garantías. Las cartas fianza que respaldan los adelantos deben mantenerse vigentes mientras exista saldo pendiente de amortizar. Una garantía vencida con saldo abierto es una contingencia grave para la entidad.
- Ritmo de amortización contra ritmo de obra. Si la obra se atrasa, el adelanto se amortiza más lentamente de lo previsto y puede llegar al final del plazo con saldo pendiente. Conviene proyectar la amortización sobre el cronograma vigente, no sobre el original.
Resumen operativo
- El AC de la curva S es el monto bruto valorizado acumulado, nunca el pago neto ni el dinero desembolsado.
- Los adelantos no se grafican en la curva de ejecución: no son obra.
- Los materiales acopiados y valorizados no cuentan como avance físico hasta su incorporación.
- Todo desfase entre AC y EV debe venir descompuesto y explicado en el informe.
- El cuadro de amortización se cuadra contra el mes anterior antes de presentar cada valorización.
Calcula la curva S de tu obra en menos de un minuto
Sube tu cuadro de avance en Excel, CSV o Word y obtén la curva S, el avance físico y financiero, el atraso en días, el SPI y el CPI. Gratis, sin registro y sin que tus datos salgan de tu equipo.
Abrir el generador de curva S